Cuidar nuestra piel no tiene solamente un objetivo estético; es verdad que son cada vez más las mujeres que se interesan por tener un cutis agradable a la vista, pero también es verdad que los índices de enfermedades de la piel han crecido de forma abruta en los últimos años. Existen trastornos cutáneos muy comunes que suelen darse debido a un inexistente o mal cuidado de la piel; nos referimos al acné y a la eczema. Cuando contraemos estas patologías es cuando nuestro cuerpo empieza a asimilar las toxinas a través de la piel; una de las formas más comunes de eliminarlas es haciendo funcionar más nuestros riñones bebiendo una mayor cantidad de agua.
El cuidado de la piel con respecto al sol
El sol es un agente que afecta nuestra piel diariamente y muchas veces no nos damos cuenta de cuán grave pueden ser las consecuencias; las quemaduras y los bronceados son señales de que ha ocurrido un daño sobre la piel y como consecuencia estamos en condiciones más riesgosas de contraer serias enfermedades como el cáncer de piel.
Existen varias alternativas que podemos emplear para el cuidado de la piel con respecto al sol; primero, debemos permanecer alejados del mismo entre las 10 a.m y las 4 p.m, en donde los rayos son mucho más fuertes. En caso de tener que permanecer mucho tiempo bajo su influencia es crucial el uso de protectores solares de por lo menos factor 15, el mismo debe ponerse en todo el cuerpo, o en la zonas que estén en contacto directo con el sol. |
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Se recomienda realizar chekeos mensuales de la piel, en especial para personas que expongan la misma a condiciones extremas de frío o calor; en el primer caso, la piel suele arrugarse o agrietarse con más facilidad debido a las bajas condiciones de temperatura. Debe consultarse al médico si vemos algunas anomalías, como por ejemplo un lunar que crece de forma rápida, o un lunar que sangra; algún lugar de la piel que se torne muy áspero o que pique demasiado. La aparición de llagas que son difíciles de curar o la aparición de costras o escamas en la piel.
Estos trastornos suelen darse cuando el individuo se encuentra en contacto permanente con el sol y no utiliza los protectores solares adecuados; el cuidado de la piel con respecto a las adversidades climáticas es primordial para evitar cualquier tipo de anomalías. Son muchos los procedimientos que podemos seguir para mantener una piel sana, entre ellos higienizar nuestra piel diariamente, en especial el rostro que es el que se encuentra más expuesto.Se deben evitar jabones que resequen la piel como tampoco utilizar agua demasiado caliente; después de cada baño, se aconseja humectar la piel con lociones exfoliantes masajeando circularmente.
En caso específico del rostro, el cuidado de la piel se vuelve un poco más complejo; la piel alrededor de los ojos, por ejemplo, es muy delicada y es por eso que allí las arrugas tienden a aparecer mucho más que en otras partes de la cara, se debe emplear una crema que haya sido diseñada especialmente para esta parte y así evitar cualquier tipo de erupción o alergia. El cuidado de la piel debe hacerse con moderación, ya que si nos excedemos corremos el riesgo de resecarla. |