Pero la remoción de estas alteraciones debe hacerse por un profesional y a través de una eficiente limpieza de cutis, ya que si lo hacemos mediante técnicas casera como la presión con las uñas; los más probable es que el folículo se rompa y se genere una inflamación. Si nuestro caso de producción sebácea no es tal, y no se necesita de un cosmetólogo profesional para cuidar nuestra piel, podemos llevar a cabo una limpieza de cutis regular de tipo “casera”.
Existen varias cremas que pueden ayudarnos a realizar este cuidado; entre ellas tenemos el famoso gel facial exfoliante el cual elimina el exceso de grasa, las células muertas y la suciedad que habitualmente obstruye los poros; este gel puede utilizarse cotidianamente. Las cremas en base a extracto de naranja son también muy aconsejables, en muchos casos, éstas desmaquillan, limpian tonifican y desintoxican la piel lo cual nos brinda varias funciones en un solo pote.
La limpieza de cutis puede llevarse a cabo también con los conocidos limpiadores profundos los cuales purifican la piel durante las 24 horas; entre sus componentes encontramos los exfoliantes que son los removedores de grasa. Estos productos son útiles principalmente para aquellas mujeres que posean una piel mixta con vestigios de restos grasosos y brillantes. Estas cremas pueden complementarse con otros tratamientos caseros tales como “mascarillas hidratantes”, “mascarillas purificantes”, etc.
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Limpieza de cutis profesional
En caso que necesitemos de una limpieza más profunda, debemos primero asesorarnos con un dermatólogo, y luego, si éste lo indica, asistiremos con un cosmetólogo profesional. Para que la limpieza de cutis sea exitosa es fundamental que el médico nos indique 10 o 15 días antes de realizarla, el uso de ciertas cremas que nos ayudarán a preparar la piel. Cada sesión dura no menos de 50 minutos, esto se debe, a que después de cada limpieza se realiza un drenaje linfático. Dicho procedimiento consta de cuatro pasos fundamentales: pulido, extracción, descongestión y nutrición.
Lo primero que se realiza antes de cualquier limpieza es llevar a cabo la correspondiente higiene cutánea, luego, para realizar la extracción, se aplican cremas de tipo abrasivas con el objetivo de remover las capas más superficiales de la piel ablandando a su vez los comedones o barritos. Una vez que el cosmetólogo finaliza la extracción, nos coloca lociones antisépticas; y una vez que dichas lociones fueron absorbidas, se pondrán productos descongestivos para realizar el drenaje linfático y así desinflamar la piel. La colocación de las máscaras se realiza al final de la sesión, las mismas son muy útiles para nutrir la piel. La frecuencia de las limpiezas de cutis dependerá exclusivamente de la decisión del dermatólogo, que analizará los resultados y el tipo de piel. A su vez, por nuestra parte tendremos la tarea de cuidar e higienizar nuestro cutis cotidianamente con cremas recetadas. |