Este método produce un cambio celular acelerado y puede realizarse mediante diversos tipos de exfoliantes además de los físicos y químicos: biológicos (tretinoina) y los naturales (radiación solar) son otras alternativas. El peeling se recomienda para gente que padezca casos de envejecimiento fisiológico o actínico y para tratar otros trastornos tales como las manchas en la piel o el acné. A su vez, también puede utilizarse para mantener una piel sana, libre de impurezas y luminosa. Existen varias sutancias que se emplean en este tratamiento, entre ellas encontramos el fenol y los ácidos glicólico, salicílico, tricloracético y kójico. Cada sustancia se utilizará dependiendo del objetivo del tratamiento que estemos llevando a cabo, el cual puede ser para eliminar las arrugas, antiacneico o despigmentante.
Tipos de peeling
Como mencionamos previamente existen diversas aceptaciones para realizar este tratamiento, tenemos el peeling superficial, medio y profundo. El primero lo que hace es cerrar los poros eliminando las cicatrices que produjo el acné y las arrugas finas; aportando a su vez uniformidad en el tono de la piel dándole un aspecto mucho más juvenil y saludable. Este tipo de tratamiento nos permite controlar las secreciones sebáceas, el acné y la foliculitis, poniendo a nuestra piel en mejores condiciones para absorber cualquier tipo de medicación dermatológica.
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El peeling medio se utiliza en personas que padecen casos de envejecimiento solar o tóxico; debido a que su acción se produce en las arrugas finas y que poseen profundidad media. A su vez controla las manchas actínicas; este método se utiliza como paso medio para realizar otros tratamientos médicos tales como el lifting o la microdenervación. Por último tenemos el peeling profundo; este es el más completo de los tres ya que actúa en las arrugas superficiales medias y profundas, eliminando manchas solares, actínicas y queratosis. También, es el encargado de producir la retracción de la piel mejorando cualquier tipo de problema de flacidez que ésta pueda tener. La profundidad del peeling que realicemos determinará cuánto recuperemos de nuestra piel; las sesiones pueden variar dependiendo de los casos; desde 5 horas hasta 5 días seguidos. En caso de realizar los tratamientos profundos, sólo se lleva a cabo una sesión en el rostro, la misma requiere de anestesia para producir una sedación profunda.
La periodicidad también dependerá del objetivo del mismo como de la sustancia que se está utilizando para realizar el tratamiento. Los peelings cuyo objetivo es simplemente aportar luminosidad a la piel, se realizarán entre 4 y 8 sesiones semanales; una vez que los resultados son alcanzados, se realizará una sesión de mantenimiento cada cuatro semanas. En el caso de que la intervención sea profunda, las sesiones serán más espaciadas y el tratamiento durará no menos de un año. Luego de llevar a cabo este procedimiento la higiene en las zonas afectadas será imprescindible, así como la protección solar. De todas maneras cada paciente tendrá un tratamiento personalizado en el cual se le indicará el tipo de cremas que deberá utilizar y qué tipo de comida deberá ingerir para cuidar de forma correcta su piel. |